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Laura Quinn (Demi Moore) trabaja en la London Diamond Corporation, la principal empresa de diamantes del mundo. Es una ejecutiva entregada pero descontenta que siente una tremenda frustración al ver que la evolución de su carrera está obstaculizada por el machismo que domina la compañía. Entonces Laura decide aliarse con el Sr. Hobbs (Michael Caine), un veterano empleado, quien afirma tener un plan perfecto para un robo que no dejará rastro.
Los autores de la película "Deep Blue" emprenden un fascinante viaje por la Tierra, de norte a sur y a lo largo de las cuatro estaciones, para retratar los contrastes entre las diferentes partes del planeta y sus transformaciones naturales. Las condiciones de supervivencia de algunas especies animales, y su comportamiento natural, en ocasiones con elementos muy cómicos, forman parte también de un extraordinario documental realizado con las más sofisticadas técnicas, al mismo tiempo que la serie televisiva de la BBC Planet Earth. Dirigida por dos veteranos documentalistas de la cadena inglesa, la serie tardó 5 años en rodarse, con más de 200 locaciones en 26 países diferentes, y nada menos que 250 días de fotografía aérea. Un descomunal trabajo que logra mostrar con todo esplendor la belleza del reino animal, al tiempo que alerta sobre su progresivo y preocupante peligro de desaparición.
Cuatro profesionales atracan un banco en México. Consiguen un botín de 11 millones de dólares, y se van a Buenos Aires para cambiar los dólares por pesos. Han llegado a un acuerdo con 'El Tejano' (Celso Bugallo), uno de los dos capos de la ciudad, que envía a tres de sus hombres para hacer el intercambio. Pero alguien les dispara. Los hombres de 'El Tejano' mueren y los atacantes huyen con todo el dinero. Después de una larga persecución, uno de los atracadores, Leo (Jordi Mollà), desaparece. Los demás tendrán que recuperar el dinero o de lo contrario todos morirán.
Cabía suponer que para el fotógrafo Ben y su reciente esposa Jane, el nuevo encargo que aquél recibe -una lucrativa sesión fotográfica de modas en Tokio- sería una mezcla de luna de miel y trabajo. Cargados con tan exótica oportunidad profesional y las ilimitadas posibilidades de un nuevo matrimonio, Ben y Jane llegan al Japón. Pero mientras circulan por una carretera de montaña que conduce al Monte Fuji, su nueva vida juntos se detiene de forma accidental, literalmente. Su automóvil arrolla a una mujer que estaba de pie en medio de la carretera y que se había materializado de no se sabe dónde. Al recuperar la consciencia después del accidente, Ben y Jane son incapaces de hallar rastro alguno de la muchacha que Jane cree haber golpeado con el coche... Remake de una película tailandesa de mismo título de 2005.
Todo empezó cuando Charlie Logan tenía diez años de edad. Rompiendo las reglas básicas del juego de la botella, Charlie se negó a dar un beso en la boca a la demente chica Goth y ella le lanza una maldición. Ahora, veinticinco años después Charlie (Dane Cook) es un exitoso dentista… y todavía tiene la maldición. Mientras que su mejor amigo, el cirujano plástico Stu (Dan Fogler) persigue a todas las pacientes que le sea posible, parece que Charlie no puede encontrar a la chica adecuada. Incluso peor, en la boda de una ex novia descubre que todas las mujeres con las que ha dormido han encontrado el amor verdadero, con el hombre que aparece justo después de él. Sin darse cuenta, la reputación de Charlie como un “amuleto de buena suerte” tiene a todas las mujeres que lo conocen, desde hermosas extrañas hasta su gorda recepcionista, en fila para tener con él aunque sea un rato de placer. Pero una vida llena de sexo y sin amor hace que Charlie se sienta más solo que nunca; esto es, hasta que conoce a Cam (Jessica Alba). La distraída especialista en pingüinos, Cam, es muy difícil de conseguir, ya que se trata de una mujer muy bella. Pero cuando se desarrolla un romance genuino, Charlie se da cuenta de que tiene que encontrar la manera de romper la maldición de mala suerte… antes de que la chica de sus sueños termine yéndose con el siguiente chico que conozca.
Todo empieza el primer día de instituto cuando el trío de preocupados alumnos compuesto por el regordete Ryan (Troy Gentile), el delgadísimo Wade (Nate Hartley) y el diminuto Emmit (David Dorfman) se convierten en el blanco instantáneo del psicópata local Filkins (Alex Frost), un experto en bullying. De pronto, lo que imaginaban como los mejores años de su vida se convierten en un infierno. Los chicos se dan cuenta de que sólo les queda una solución, contratar a un guardaespaldas. Aparece en escena Drillbit Taylor (Owen Wilson). Posiblemente no sea el mejor mercenario, asesino a sueldo o gorila, pero sin duda alguna es el más barato de los que contesta al anuncio que colgaron en la red. Al parecer, Drillbit es un personaje frío, peligroso y experimentado en operaciones encubiertas y artes marciales de lo más exótico. Pero también es un completo farsante. Engaña y convence al crédulo trío para que pasen por un entrenamiento demencial y, después de varios fallos garrafales, consigue inculcarles nuevas habilidades y la confianza en sí mismos que necesitaban. Pero a la hora de la verdad, Drillbit no está a la altura de Filkins y su reinado del terror. A Ryan, Wade y Emmit sólo les queda transformar al embaucador en el salvador que había prometido ser.
Una ciudad entera se ha quedado sin voz y vive bajo un largo y crudo invierno. Un hombre malvado y sin escrúpulos, el Sr. T.V., dueño absoluto de las imágenes que animan esta ciudad y de una extensa cadena de productos bajo su sello personal, lleva adelante un siniestro plan secreto para someter eternamente a cada una de las almas que habitan este lugar. Para construir este monopolio ha financiado la creación de una peligrosa máquina que transmite hipnóticas imágenes por la pantalla del televisor para inducir al consumo compulsivo de los productos con su sello.
El autodestructivo Pierre Peders (Steve Buscemi) conoce bien la violencia y la atrocidad. Es un conocido reportero de guerra, ha recorrido el mundo y ha visto las peores cosas que se pueden imaginar. No es sorprendente que no le guste nada la idea de entrevistar a Katya (Sienna Miller), la estrella de una telenovela estadounidense. Pierre piensa que será una entrevista absurda sin más importancia, pero se confunde del todo, ya que su encuentro con la mujer le deparará más de una sorpresa.
Durante su primer fin de semana de regreso, tras haber servido en Iraq, Mike Deerfield (Jonathan Tucker) desaparece y es declarado ausente sin permiso. Cuando Hank Deerfield (Tommy Lee Jones), un policía militar retirado, y su mujer Joan (Susan Sarandon) reciben la llamada telefónica comunicándoles la inquietante noticia, Hank sale en busca de su hijo. Emily Sanders (Charlize Theron), inspectora de policía de la zona en la que se vio a Mike por última vez, ayuda de mala gana a Hank en la búsqueda de su hijo. Aumentan las pruebas sobre el caso que parece tratarse, cada vez más, de un crimen y no de una desaparición. Sanders no tardará en verse enfrentada a los altos mandos militares mientras intenta, a duras penas, mantener el control de la investigación con Hank. Pero cuando la verdad sobre el tiempo que Mike pasó en Iraq comienza finalmente a salir a la luz, todo el universo de Hank se ve cuestionado y él se ve forzado a replantearse sus creencias para resolver la misteriosa desaparición de su hijo.
Gerardo (Miguel Ángerl Hoppe) y Jonás (Fernando Arroyo) se encuentran. En una primera mirada se descubren cómplices; de ahí una cita, otra, un hotel, la universidad, la intimidad, los besos, la piel, el reencuentro, la cama, la ducha, los bares, la sensación de permanecer contra la distancia, contra el tiempo… Todo esto los va fusionando como en un rito perenne que les obliga a repetirse para mantener la continuidad de los acontecimientos vitales. Pero una noche en una discoteca, atraído por el magnetismo de ese arco amoroso que se genera entre ellos, irrumpe, casi milagrosa, la figura de Bruno (Ignacio Pereda). Jonás queda prendado de él, pero no tiene el valor ni el arrojo para seguirlo. Bruno desaparece dejando una desagradable convivencia entre la pareja que ninguno de los dos se atreve a abordar.