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Historia de una niña de 12 años que hará un largo viaje para intentar salvar a un amigo. En el camino se encontrará con todo tipo de extrañas criaturas, brujas y otros personajes de un universo paralelo... En este singular mundo, donde las almas humanas toman la forma de compañeros del género animal, esta niña se coloca entre el fin de la libre voluntad y el inicio de una nueva era. Lyra Belacqua (Dakota Blue Richards) sólo tiene 12 años, pero incluso ella sabe que hacer lo que te dicen en lugar de hacer lo sientes está bien puede tener resultados muy diferentes. Una huérfana rebelde que vive como una reclusa en Jordan College en la ciudad de Oxford, Lyra pertenece a un mundo que es uno de muchos mundos paralelos: mundos no vistos, dimensiones intangibles donde la humanidad se desarrolla con sutiles diferencias. Pero Lyra nunca está sola en el suyo. Ella va a todas partes con su daimonion, un pequeño animal, siempre cambiante llamado Pantalaimon. En otros mundos, el alma reside dentro del cuerpo de las personas, oculta y en silencio. En el suyo, el daimonion es un compañero de por vida. Pero el mundo de Lyra está cambiando. El supremo cuerpo de gobierno llamado el Magisterium está apretando sus garras contra la población. Su oscura maniobra ha dado lugar a una erupción de secuestros de niños por una fuerza misteriosa llamada los Gobblers (Zampones).
Adaptación de la novela de Cormac McCarthy. Nos situamos en una época en que los cuatreros han sido sustituidos por traficantes de droga y las pequeñas ciudades se han convertido en zonas de tiro libre. La historia empieza cuando Llewelyn Moss (Josh Brolin) encuentra una camioneta rodeada por varios hombres muertos. En la parte trasera hay un cargamento de heroína y dos millones de dólares. Cuando Moss coge el dinero, provoca una reacción en cadena de violencia, que la ley, representada por el desilusionado sheriff Bell (Tommy Lee Jones), no consigue detener. Mientras Moss intenta huir de sus perseguidores, especialmente del misterioso cerebro de la operación (Javier Bardem) que se juega las vidas de otros a cara o cruz, la película pone al descubierto la delincuencia en Estados Unidos y amplía su significado hasta incluir temas tan antiguos como la Biblia y tan contemporáneos y sangrientos como los titulares de esta mañana.
Cuarta entrega de Rambo. Veinte años después de la última entrega, John Rambo (Sylvester Stallone) se ha retirado al norte de Tailandia donde trabaja en una lancha por el Río Salween. En la cercana frontera entre Tailandia y Birmania, en Myanmar, el conflicto entre birmanos y karennis, la guerra civil más larga en toda la historia del mundo, lleva durando ya 60 años. Sin embargo, Rambo, quien lleva una vida solitaria en la jungla que cubre las montañas, pescando y cazando serpientes venenosas que luego vende, hace tiempo que ha abandonado el combate, aunque por su lado pasan médicos, rebeldes y refugiados camino de las tierras asoladas por la guerra. Todo eso cambia cuando un grupo de misioneros está buscando al “guía americano del río”. Cuando Sarah (Julie Benz) y Michael Bennett (Paul Schulze) se acercan a Rambo, le explican que desde la expedición del año pasado a los campos de refugiados, los militares birmanos han diseminado minas de tierra a lo largo de los senderos, haciéndolos extremadamente peligrosos para los desplazamientos terrestres. Le piden que les guíe Río Salween arriba y les deje donde puedan entregar suministros médicos, alimentos y biblias a la gente karenni perseguida. Pese a negarse inicialmente a penetrar en Birmania, Rambo acaba aceptando llevarles y dejarles, a Sarah, Michael y otros colegas de la misión de auxilio, en un lugar determinado. Apenas dos semanas después, el pastor Arthur Marsh (Ken Howard) se cruza con Rambo y le informa de que los misioneros no han regresado. Ha hipotecado su casa y recogido dinero de los feligreses de su iglesia para contratar a un grupo de mercenarios (Graham Mctavish, Matthew Marsden, Tim Kang, Rey Gallegos, Jake La Botz) y así procurar el retorno. Rambo le pregunta si los misioneros están aún vivos, a lo que Marsh responde que se les ha visto cautivos en un campo del ejército birmano. Aunque el rechazo a la violencia y el conflicto se hacen evidentes en la actitud de Rambo, éste también sabe que debe ayudar, y accede a llevar a los mercenarios río arriba adentrándose en la zona de guerra desvastada. Lo que sigue va a ser un descenso a los infiernos.
La Guerra Civil ha terminado pero el Coronel Morsman Carver (Liam Neeson) tiene una última misión: matar a Gideon (Pierce Brosnan) cueste lo que cueste. Impulsada por la propia furia, la persecución les lleva a ambos lejos de las comodidades y las convenciones de la civilización, y les adentra en los rincones más sangrientos de sus propias almas.
Todo empieza cuando Dan Burns (Steve Carell), viudo, padre de familia y columnista asesor familiar, que aún no se ha repuesto de la pérdida de su mujer, se refugia en la excusa de que debe ocuparse de sus tres rebeldes hijas para evitar enfrentarse a cualquier situación imprevista. Pero todo está a punto de cambiar cuando Dan lleva a sus tres tercas hijas a pasar un fin de semana a Rhode Island para la reunión otoñal que anualmente celebra la numerosa, alegre y ruidosa familia Burns. Al poco de llegar, conoce a una atractiva mujer llamada Marie (Juliette Binoche) en una librería. Por primera vez en mucho, mucho tiempo, Dan siente una auténtica chispa, pero enseguida debe apagarla al descubrir que Marie es la nueva novia de su hermano Mitch (Dane Cook) y que va a ser presentada a la familia. Mientras avanza el fin de semana en la casa familiar, llena de parientes tan peculiares como cotillas, Dan y Marie se esfuerzan en enterrar y esconder una creciente atracción mutua, lo que da pie a un sinfín de situaciones cómicas. Pero por mucho que intentan evitarlo, Dan y Marie se enamoran perdidamente. Dan se da cuenta de que, por muy seguro que uno crea estar, si la vida se entromete, es necesario romper todas las reglas.
Nueva York, 1988. Un nuevo tipo de droga ha invadido la enorme ciudad, seguida por la más feroz y aterradora oleada criminal que se recuerda. Superada en número de efectivos y en armas por los nuevos gánsteres, la policía pierde de promedio a dos de los suyos cada mes. Es una guerra declarada que amenaza con llevarse por delante a culpables e inocentes. Bobby Green (Joaquin Phoenix) se ve atrapado en el fuego cruzado. Es el encargado de una discoteca situada en Brighton Beach frecuentada por gánsteres como Vadim Nezhinski (Alex Veadov). Bobby intenta mantenerse apartado y no involucrarse. A pesar de un estilo de vida amoral y hedonista, quiere a su novia Amanda (Eva Mendes) y sueña con abrir una discoteca en Brooklyn. Pero Bobby tiene un secreto muy bien guardado. Su hermano es el teniente de policía Joseph Grusinsky (Mark Wahlberg), que ha seguido los pasos de su padre, el legendario jefe de policía Burt Grusinsky (Robert Duvall). Bobby no se lleva bien con ellos y la relación empeora cuando su padre le advierte que es la guerra y que deberá decidir de qué lado está. No puede permanecer neutral cuando hieren gravemente a su hermano y descubre que su padre podría ser el siguiente. Comprende que solo estarán seguros cuando la organización de Nezhinski sea destruida y se une a su hermano para un asalto en toda regla. Juntos intentarán hacer suyo el lema que la policía de Nueva York tuvo en los ochenta: “La noche es nuestra”.
Nos situamos en una época mítica de profecías y dioses, cuando los espíritus regían la tierra y los poderosos mamuts hacían temblar el suelo. El joven cazador D’Leh (Steven Strait) ha encontrado la pasión – la bella Evolet (Camilla Belle) - en una remota tribu de la montaña. Cuando un grupo de misteriosos señores de la guerra arrasan su pueblo y raptan a Evolet, D’Leh se ve obligado a guiar a un pequeño grupo de cazadores para salvar a su amada en una odisea que les conducirá a los confines de la tierra en persecución de los señores de la guerra. Conducido por el destino, el insólito grupo de guerreros debe luchar contra tigres de dientes de sable y otros depredadores prehistóricos y, al final de su heroico viaje, descubren una civilización perdida. Su última esperanza yace en un imperio más allá de la imaginación, dónde las altas pirámides legan hasta los cielos. Allí opondrán resistencia a un poderoso dios que ha esclavizado brutalmente a su gente.
Pete (Michael Vartan) es un viajero y reportero americano que hace un reportaje sobre la industria turística en auge en el territorio del norte. Durante un crucero por un río, se encuentra con un grupo de personas interesantes, donde conoce a Kate (Radha Mitchell), la hermosa guía turística. Sienten una atracción inmediata, pero cuando el barco se encalla, el viaje se convierte en un desconcierto y acaban perdiéndose en una pequeña isla. Cuando cae la noche y sube la marea, el grupo comienza a darse cuenta de que les persigue un enorme cocodrilo de agua salada. Es el inicio de una terrible lucha por la supervivencia en uno de los lugares más inhóspitos del mundo.
Película de animación que recrea en tono de comedia las desventuras de los pasajeros de un descomunal barco construido por el anciano Noé a petición de Dios. El pasaje de tan peculiar crucero está formado por miles de animales invitados por Noé para cumplir con el mandato divino. La convivencia a bordo, algo problemática, convertirá la travesía en una loca aventura llena de humor e ironía.
Basada en el libro escrito en 1954 por Ted Geisel con el pseudónimo de Dr. Seuss. Un imaginativo elefante llamado Horton (Jim Carrey) oye un débil grito de auxilio proveniente de una diminuta mota de polvo que flota en el aire. Aunque Horton todavía no lo sabe, esa mota alberga una ciudad entera llamada Villaquién, habitada por los microscópicos Quién, a cuya cabeza está el Alcalde (Steve Carrell). A pesar de ser objeto de las chanzas y las amenazas de sus vecinos, quienes piensan que no está en sus cabales, Horton está decidido a salvar a la partícula… porque “una persona es una persona, por muy pequeña que sea”. La explicación de sus actos que Horton expresa en esas diez palabras encarna una idea a la vez sencilla y profunda, y que para tantos significa tantísimo. Horton se explica ante sus escépticos amigos: “Si estuvierais en lo profundo del espacio y dirigierais la vista al lugar donde vivimos, nosotros pareceríamos una mota”. Además, tenemos el código de conducta de Horton… su lema… que “un elefante es fiel al cien por cien” – señalando su honradez y determinación de no abandonar nunca su misión de hallar un nuevo hogar para la mota que alberga el increíble mundo de Villaquién.