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Audrey Burke (Halle Berry) no puede creer lo que acaba de contarle la policía local: su tierno y cariñoso marido Brian (David Duchovny), el padre de sus dos hijos pequeños, ha sido asesinado por unos desconocidos. Acostumbrada a una vida llena de amor y comodidad después de once años de matrimonio, Audrey se siente perdida. Impulsivamente, pide ayuda a Jerry Sunborne (Benicio Del Toro), un drogadicto amigo de su marido desde la infancia. Desesperada por llenar el vacío dejado por la muerte de su marido, Audrey le ofrece la habitación al lado del garaje con la esperanza de que pueda ayudarles, a ella y a los niños, a enfrentarse a tan inesperada pérdida. Jerry libra una batalla diaria para alejarse de las drogas, pero su inesperado papel como padre sustituto y amigo del hijo y de la hija de Audrey le aporta una desconocida capacidad de recuperación. Los frágiles lazos que unen a Jerry y Audrey amenazan constantemente con romperse mientras intentan sobrevivir al dolor y a la renuncia.
Basada en un proverbio asiático que clasifica la vida en cuatro emociones: felicidad, tristeza, placer y amor. La historia principal resigue el explosivo idilio entre Placer (Brendan Fraser), un gángster que es capaz de ver el futuro, y Tristeza (Sarah Michelle Gellar), una bella y emergente estrella del pop. Cuando la gestión del contrato de Tristeza queda bajo control de Fingers (Andy García), un despiadado jefe del mundo del crimen que aspira a legalizar sus asuntos por medio del negocio del espectáculo, Placer se ve en la encrucijada de tener que elegir entre seguir el dictado de su corazón o sus visiones del futuro. A continuación, tenemos la historia de Felicidad (Forest Whitaker), un sombrío corredor de bolsa que busca desesperadamente un modo de escapar de la muerte lenta que le significa su rutina diaria. Tras tomar prestada una gran cantidad de dinero y perderlo todo en el juego clandestino que controla Fingers, Felicidad se ve en la encrucijada de o bien escapar a su destino o bien enfrentarse a sus miedos. Por último, tenemos el cuento de Amor (Kevin Bacon), un médico apasionadamente enamorado de Gina (Julie Delpy), la esposa de su mejor amigo. Cuando ésta sufre un accidente de laboratorio, se ve ante el apuro de sólo disponer de 24 horas de vida a menos que reciba una trasfusión de sangre. ¿Cuál es el problema? Gina tiene un tipo de sangre muy extraño del que sólo un 2% de la población es portador. Amor se lanza a una carrera contra reloj para dar con ese tipo sanguíneo… accionando así el engranaje del destino que hará que las respectivas historias de Tristeza, Placer, Amor, Felicidad y Fingers acaben por coincidir.
Remake de la película de de 1975 “Death Race 2000” de Sylvester Stallone y David Carradine. En un futuro próximo, el tricampeón de velocidad Jensen Ames (Jason Statham) es todo un experto a la hora de sobrevivir en el desértico paisaje en el que se ha convertido el país. Cree haber cambiado de vida, pero el ex convicto es acusado de un terrible crimen que no ha cometido. La alcaidesa de Terminal Island (Joan Allen) le obliga a ponerse la máscara de Frankenstein, un favorito del público al que parece imposible matar, y le da dos opciones: competir o pudrirse en una celda. Con el rostro escondido detrás de la máscara metálica, el preso deberá sobrevivir a los tres días más terribles de su vida, enfrentándose a los peores criminales procedentes de las cárceles más duras del país si quiere salir libre. Al volante de un monstruoso coche armado con ametralladoras, lanzallamas y lanzagranadas, este hombre desesperado será capaz de destruir todo lo que encuentre a su paso para ganar el juego de masas más retorcido de la tierra.
Will Hayes (Ryan Reynolds) es un papá de treinta y pico años en pleno divorcio. Su hija (Abigail Breslin) de diez años le pregunta por su vida antes de casarse y no le queda más remedio que contestar. Maya quiere enterarse de cómo se conocieron sus padres, de cómo se enamoraron. La historia de Will empieza en 1992 cuando se muda de Wisconsin a Nueva York para trabajar en la campaña presidencial. Para contestar a Maya, Will rememora el pasado de un joven idealista que aprende los tejemanejes de la política en una gran ciudad, y le cuenta que conoció a tres mujeres. Desesperado, intenta construir una versión “tolerada” para su hija y cambia los nombres de las protagonistas. Maya tendrá que adivinar con cuál de las tres acabó casándose. ¿Quién es su madre? ¿Emily (Elizabeth Banks), la novia de universidad de Will? ¿O quizá sea su amiga de siempre, su confidente, la apolítica April (Isla Fisher)? Aunque también podría ser una ambiciosa e inconformista periodista llamada Summer (Rachel Weisz). Maya empieza a unir las piezas del rompecabezas romántico de su padre y entiende que el amor no es fácil ni simple. Mientras Will le cuenta su historia, Maya le ayuda a ver que nunca es demasiado tarde para buscar un final feliz.
Alice d’Abanville (Charlotte Rampling), una actriz inmensamente famosa de la escena londinense, y Louis Ruinard (Jean Rochefort), un director de culto francés, son dos personalidades extraordinarias. Fueron la pareja más glamorosa de los 70s. Las cinco películas que hicieron juntos tuvieron un éxito colosal en la época y se convierten en películas de culto. Su historia de amor acaba repentinamente. Alice desaparece de la noche al día de la vida de Louis, sin que él sepa el motivo. Ella vuelve a su Inglaterra natal, donde se casa rápidamente con un joven Lord, con un hijo, Paul (James Thiérrée). Al abandonar a Louis, ella dejó a un lado su carrera cinematográfica, consagrándose exclusivamente al teatro. Ella se convierte en su país en una verdadera leyenda, reconocida por la Reina. Treinta años más tarde, Louis llega a Londres para rodar su película número 34. Ha elegido Inglaterra porque se trata de una comedia sobre la hipocresía y la frustración. Los organizadores de los Batar (equivalente inglés a los Césars de Francia) deciden otorgarle un premio por el conjunto de su carrera. Evidentemente es Alice a quien se pide que haga la entrega, a pesar de no haberse visto en treinta años. De hecho, han hecho todo lo posible para no verse desde su abrupta e incomprensible separación.
Es la época de la Segunda Guerra Mundial en Shanghai. Wong Chia Chi (Tang Wei) es una universitaria china que participa en las actividades de un grupo de teatro en el que ha ingresado tras conocer a un carismático compañero de estudios, Kuang Yu Min (Wang Leehom). Mientras Wong disfruta actuando sobre el escenario, Kuang le propone que interprete un papel mucho más peligroso en la vida real: convertirse en la señora Mak y trabar amistad con la esposa de un importante colaboracionista de los japoneses, el señor Yee (Tony Leung). La idea es tender a este último una trampa para que Kuang y sus secuaces lo liquiden. En su momento, sin embargo, el plan se frustra, pero al cabo de varios años Kuang vuelve a aparecer en la vida de Wong y le pide que reanude su mortífera misión.
Durante una operación a corazón abierto, al paciente le falla la anestesia y al despertar se queda alerta, pero completamente paralizado, incapaz de comunicarse con los médicos.
Annie Braddock, una joven universitaria, se ve obligada a conseguir un trabajo como niñera para poder costearse la carrera. Así, acaba haciéndose cargo del consentido hijo de 4 años de edad de una acomodada familia del Upper East Side neoyorquino. Annie deberá aprender a moverse en un entorno hostil que tiene sus propias normas y convenciones, y que ella desconoce por completo. Las situaciones cómicas se irán encadenando mientras Anne se adapta a su nuevo entorno, se enamora de un joven adinerado e intenta enseñar al pequeño que está a su cargo que hay cosas que el dinero no puede comprar.
Las autoridades crean una brutal cuarentena en un pueblo debido al miedo y al caos cuando un virus se desata en el lugar. La situación consigue controlarse mucho tiempo después y tras tres décadas de calma, un nuevo brote vuelve a resurgir... Un grupo de élite de especialistas capitaneado por Eden Sinclair (Rhona Miltra) son envíados al lugar para tratar de encontrar una cura con todos los medios necesarios. Alejados del resto del mundo, la unidad deberá combatir en un lugar que se ha convertido en una auténtica pesadilla.
Nos volvemos a encontrar con Harold (John Cho) y con Kumar (Kal Penn) justo donde los dejamos: en el apartamento donde viven después de haber terminado con éxito la hazaña en White Castle. Solo han transcurrido una hora o dos, y los individuos se están preparando para una aventura épica a Ámsterdam de modo que Harold pueda ganar el corazón de su amada Maria. En el aeropuerto, Kumar se topa con su ex-novia, Vanessa (Danneel Harris), y se sorprende al descubrir que está a punto de casarse. Incluso antes de que se monten en el avión, Kumar amenaza con destruir la misión enredándose con el personal de seguridad del aeropuerto, insistiendo en protestar por una revisión aleatoria. Incapaz de esperar seis horas para llegar a Ámsterdam, Kumar mete un "bong casero sin humo" dentro del cuarto de baño del avión. Se produce una turbulencia, se abre la puerta del cuarto de baño, el bong es confundido con una bomba, y a nuestros amigos por terroristas. El avión da media vuelta y llevan a nuestros amigos en la bahía de Guantánamo.